lunes, 5 de octubre de 2009

El sector inmobiliario y la crisis en Castellón (I)

Las compraventas de viviendas

Esta serie de artículos surge como consecuencia de una comprobación de los datos publicados habitualmente en los medios de comunicación para referirse a la actual crisis; dicha comprobación era, a su vez, una consecuencia de la observación, por mi parte, de la casi unánime forma de tratar los datos que han ido publicando diversos organismos públicos (INE, Registradores de la Propiedad y Ministerio de Vivienda, sobre todo) durante los últimos meses, puesto que los grandes titulares hacían referencia, invariablemente, a los datos más negativos, mientras los datos positivos se relegaban a un segundo plano, cuando no eran completamente ignorados.

Lo cierto es que, vistos los datos en perspectiva, es difícil (por no decir imposible) dar relevancia a los escasos y puntuales repuntes positivos que puedan ir surgiendo en los datos temporales, por lo que esta serie que se inicia ahora no va a versar sobre lo que en un principio iba a ser una crítica hacia un aparente interés de los medios en hurgar en la herida del sector inmobiliario, sino que tratará de analizar los datos (poco halagüeños para esta actividad) para acercarnos lo máximo posible a la situación actual.

España

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Si observamos los dos gráficos anteriores (ambos reflejan unos mismos datos representados en formatos distintos) podemos afirmar, sin miedo a equivocarnos, que estamos ante las horas más bajas de la compraventa de viviendas, tanto nuevas como usadas: desde las 83.713 operaciones que se realizaron en Enero de 2007 se ha pasado a las 37.039 de Julio de este año (46.674 viviendas menos, que suponen un 55,75% menos de compraventas al mes).

Sin embargo, si observamos el gráfico de líneas podremos comprobar cómo son las viviendas usadas o de segunda mano las que más han acusado la caída en las compraventas, pasando de las 50.233 compraventas en Enero de 2007 a las 18.351 de Julio de 2009 (31.882 viviendas menos, que suponen un 63,47% menos de compraventas al mes); en ese mismo gráfico de líneas podemos observar cómo las compraventas de viviendas usadas dejaron de ser las predominantes en Agosto de 2008, situación de se ha mantenido hasta Julio de 2009.

No obstante, la caída en las compraventas de vivienda nueva tampoco ha sido suave: de las 33.480 viviendas que se vendieron en Enero de 2007 se han pasado a 18.688 en Julio de 2009, lo que supone una caída de 14.792 viviendas y del 44,18% menos de compraventas al mes.

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Como puede observarse en este último gráfico, son las series interanuales las que nos muestran con mayor crudeza la situación de las compraventas de viviendas en España, siempre negativas desde Enero de 2008.

No obstante, son varios los datos a los que los medios de comunicación han relegado a un mero apunte casi anecdótico (de aquí surgió esta serie de artículos) y que, por el contrario, permiten atisbar algunos síntomas de recuperación:

  1. Los tres últimos meses han crecido las compraventas de viviendas, algo que no ha sucedido nunca antes desde que se tienen datos (Enero de 2007); de hecho, el único incremento en dos meses consecutivos fue en Febrero y Marzo de 2007, por lo que Mayo y Junio de 2009 también significaron una clara ruptura en las series de datos. Como contrapeso a este arranque de optimismo, debemos tener en cuenta que fue Abril de 2009 el mes con menos compraventas desde Enero de 2007, por lo que los tres meses siguientes partían de una situación negativa que tampoco antes se había dado desde que se tienen datos (menos de 30.000 operaciones de compraventa en un mes); además, el incremento en tres meses consecutivos sólo se ha dado en las viviendas usadas y en el total acumulado de compraventas, mientras que en las viviendas nuevas Julio registró, aunque mínimo, un nuevo descenso (del –1,26%) en el número de operaciones.
  2. Las viviendas usadas, según se desprende del segundo gráfico de este artículo, parece que están en vías de recuperar su predominio dentro de las operaciones de compraventa, lo cual significa volver a la normalidad estadística anterior a Agosto de 2008 (mayor número de operaciones de compraventa en viviendas usadas que en viviendas nuevas). En este caso también debemos indicar que existen varios contrapesos a esta aparente vuelta a la normalidad: tres meses consecutivos de incrementos no son suficientes para confirmar una recuperación, y menos partiendo de los mínimos históricos del mes inmediatamente anterior (Abril de 2009); la variación en el número de operaciones de compraventa de viviendas usadas responde a dos variables (el propio mercado y los movimientos especuladores) y el peso de una de ellas (la especulación, causante de gran parte de la burbuja inmobiliaria) debe inferirse de otros datos que se tratarán más adelante, no pudiendo determinarse ahora si esa vuelta a la normalidad es beneficiosa para el sector inmobiliario o si obedece a la salida al mercado de las operaciones especulativas que quedaron en suspenso al sobrevenir la crisis; y, finalmente, no podemos olvidar que la reestructuración de gran parte del sector inmobiliario incluye también la transmisión de inmuebles a empresas financieramente más saneadas, que serán las que finalmente realizarán las ventas (que deberán considerarse de viviendas usadas).
  3. Las variaciones interanuales muestran una considerable reducción, en los últimos tres meses, de la sangría en las operaciones de compraventa; aunque los datos siguen revelando caídas interanuales cercanas al 20%, no podemos olvidar que todos los meses anteriores reflejaban, para las viviendas usadas, caídas interanuales superiores al 30%, llegando incluso al 51,85% en Abril de 2009 (al 41,25% en el caso de las viviendas nuevas). No obstante, los mismos contrapesos especificados para los otros dos puntos pueden aplicarse a éste.

Castellón

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Para analizar la situación de las compraventas de viviendas en Castellón debemos advertir que se parte de un mercado inmobiliario con una diferencia fundamental respecto al mercado inmobiliario estatal: mientras en éste las operaciones de compraventa de viviendas usadas suponían en Enero de 2007 un 60% del total, en el mercado inmobiliario de Castellón las viviendas usadas suponían casi un 70%, doblando con creces las operaciones de compraventa de viviendas nuevas (821 frente a 383).

Además, es necesario advertir que los ajustes en las compraventas de vivienda nueva en la provincia de Castellón se produjeron también en 2006 (con una disminución respecto a 2005 de más del 10% en el total de operaciones anuales), siendo asimismo el año 2007 el que ha marcado las cifras más bajas en cuanto a las compraventas de vivienda nueva (con una disminución del 41% respecto al total de operaciones de 2006). Por el contrario, las caídas fueron del 10,11% en 2006 y del 16,23% en 2007 en el conjunto de España y es 2009 el año que, previsiblemente (los siete primeros meses acumulan un descenso del 25% respecto a los siete primeros meses de 2008), marcará las cifras más bajas en las compraventas de vivienda nueva.

Teniendo en cuenta estas circunstancias distintivas, podemos comprobar, de la observación del primero de los dos gráficos referidos a Castellón, que el total de compraventas ha seguido disminuyendo desde Enero de 2007 hasta Julio de 2009 de forma considerable (un 37,87% menos de operaciones de compraventa al mes).

Sin embargo, observando el gráfico de líneas comprobamos que ese descenso es consecuencia exclusiva de la debacle en las operaciones de compraventa de viviendas de segunda mano, cuyo descenso es del 59,56%, mientras que las viviendas nuevas han incrementado sus operaciones en un 7,83% entre Enero de 2007 y Julio de 2009.

Finalmente, advertir que el nivel de operaciones de compraventa de viviendas nuevas acumulado durante los siete primeros meses de 2009 es prácticamente el mismo que el de los siete primeros meses de 2007, por lo que no existen todavía, tras casi tres años bajo mínimos, síntomas de recuperación del sector inmobiliario, haciéndose además muy difícil realizar un pronóstico en base a los erráticos datos estadísticos de los últimos siete meses mostrados en estos dos primeros gráficos.

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imageDe forma similar a lo ocurrido con los datos del conjunto de España, los datos interanuales son los que nos muestran indefectiblemente que la crisis inmobiliaria sigue su curso; no obstante, también en el caso de Castellón observamos cómo en los últimos meses ha ido disminuyendo la sangría en las compraventas de vivienda nueva, hasta convertirse incluso, en el último mes, en un incremento interanual del 6,39%.

Siendo esperanzadores los datos interanuales mostrados en estos dos últimos gráficos, deben realizarse las mismas reservas que se han hecho para el conjunto de España.

En la próxima entrega de esta serie de artículos veremos la evolución de los precios de las compraventas de viviendas.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

No te compres el garaje, que se inunda

Hace ahora dos años (en Septiembre de 2007) presentamos un recurso ante el Departamento de Urbanismo del Ayuntamiento de Castellón (del cual era responsable ya entonces el Sr. Javier Moliner) porque nuestra vivienda, a nuestro entender, podía verse afectada por las obras de urbanización de la Unidad de Ejecución 24-UE-R; nuestra preocupación venía porque en el propio Plan General de Ordenación Urbana (aquel que acabó anulando el Tribunal Supremo), aprobado por el Ayuntamiento de Castellón en el año 2000, se posponían las obras de urbanización de esa Unidad de Ejecución hasta la «resolución de los problemas de inundabilidad» de la zona y, estando casi finalizadas las obras en esas fechas, no conseguíamos adivinar cómo se habían resuelto esos problemas.

En el punto 8 del recurso que interpusimos ante el Ayuntamiento advertíamos:

Que, ante la inminente llegada de la estación otoñal y la más que probable existencia, durante esta época del año, de las características lluvias torrenciales que afectan al litoral mediterráneo, y sin que se tenga constancia del inicio de las obras correspondientes a la resolución de los problemas de inundabilidad de la zona, el riesgo de inundaciones que puedan afectar a las viviendas existentes con anterioridad, al quedar ahora encerradas por el nuevo vial y haberse modificado sustancialmente la orografía del terreno (incluyendo el taponamiento de las posibles filtraciones subterráneas existentes con anterioridad), podría considerarse muy elevado.

La cuestión es que las obras de urbanización de la Unidad de Ejecución 24-UE-R consistían en la apertura de un vial, elevado más de un metro sobre el nivel del suelo existente hasta entonces, que rodeaba por el Norte, por el Este y por el Sur a nuestra vivienda, situada (como reconocía el propio PGOU) en una zona con problemas de inundabilidad.

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Allá por el año 1973 se solicitó la licencia de obras mayores de la que ahora es nuestra casa al Ayuntamiento de Castellón, que puso como requisito la construcción ligeramente elevada de la vivienda para evitar, en la medida de lo posible, que esos problemas de inundabilidad afectaran a la construcción.

Treinta y cuatro años después, en pleno siglo XXI y con 45.000 arquitectos más que en 1973 (cuando apenas habían 4.000 arquitectos en toda España), el Ayuntamiento de Castellón tiene la excelente ocurrencia de urbanizar casi un metro por encima de las viviendas de una zona con problemas de inundabilidad.

Y claro, llegó el Otoño (no el de 2007, pero sí el de 2009) y el panorama en el jardín de nuestra casa, con el flamante nuevo vial al fondo (más de un metro por encima del desierto y hoy anegado solar que se ha quedado frente a nuestra vivienda) y con previsiones de más lluvias torrenciales para la noche y el día siguientes, era este:

Lluvias en Castellón (Septiembre de 2009) 008

Lluvias en Castellón (Septiembre de 2009) 009

Obviamente, o el Sr. Javier Moliner (de quien aun estamos esperando respuesta por escrito a nuestro recurso) no sabe lo que es un problema de inundabilidad o es que a alguien, como ya advertíamos en nuestro recurso, se le olvidó instalar las bombas de achique (y aquí no sirve la excusa de que se fue la luz y las bombas no funcionaban, porque aquí no hay ni bombas ni ningún otro sistema de achique que no sean los cubos de agua que pueda tener yo en mi casa).

Decía en una entrada anterior que, vista la política de convulsiva eliminación de aparcamientos libres en las calles de Castellón, la única opción que nos dejaba el Sr. Javier Moliner era comprarnos un garaje (así animamos de paso el sector inmobiliario); sin embargo, a la hora de comprarnos el garaje habrá que tener en cuenta también que el actual urbanismo de Castellón no entiende de inundaciones (o si entiende lo disimula muy bien), así que, el garaje, que esté en un altillo.

Crucemos los dedos y esperemos que los hombres y mujeres del tiempo (todos) se equivoquen en sus previsiones, porque si hemos de esperar que el Ayuntamiento de Castellón haya previsto algo podemos esperar sentados en una barca.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Pregunten a Marta Gallén

Opinaba hoy Marta Gallén (concejal del PP en el Ayuntamiento de Castellón), en un artículo publicado en el Periódico Mediterráneo, que los castellonenses íbamos a pagar, gracias a la subida de impuestos anunciada por Zapatero, 72 millones de euros más.

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Entre adivina (quien descubre algo oculto o ignorado a través de conjeturas o por puro azar) y profeta (alguien que, por señales o cálculos hechos previamente, conjetura y predice acontecimientos futuros, y también alguien que habla en nombre y por inspiración de Dios), tendremos que decantarnos por esta última acepción (por cuanto no incluye el puro azar) para definir a Marta Gallén, puesto que, a día de hoy, ni tan siquiera el PSOE ha sido capaz de realizar esos cálculos. Y como muestra, dos botones: lo que han declarado hoy José Antonio Alonso (portavoz socialista en el Congreso de los Diputados) o el propio Presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy:

«El portavoz socialista en el Congreso de los Diputados, José Antonio Alonso, […] explicó que la "fijación técnica puntual" de lo que los consideran como 'renta alta' se conocerá este sábado, junto al proyecto de ley de los Presupuestos Generales del Estado para 2010, que incluye las modificaciones tributarias». Europa Press, hoy 24 de Septiembre de 2009.

«El líder del PP, Mariano Rajoy, ha acusado al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de "jugar con la gente" y generar "una incertidumbre pavorosa" en relación con los impuestos, ya que, a su entender, el Ejecutivo cada día dice una cosa diferente». CNN+, hoy 24 de Septiembre de 2009.

Así pues, señor Alonso y señor Rajoy, pregunten ustedes a Marta Gallén, que ella sí sabe todos los detalles de la reforma; incluso el impacto que va a tener por provincias.

Pero además de las dotes proféticas de la concejal popular, sus otras manifestaciones (sí, hay más) de hoy en el Periódico Mediterráneo pueden dejar perplejo a más de uno; y es que, no contenta con profetizar sobre impuestos, critica que el Plan-E, según dice Marta Gallén que dijo UGT, sólo ha invertido un 13% en proyectos de sostenibilidad. Vamos a suponer que UGT dijo eso (siempre me gusta comprobar que las citas de terceros son ciertas, puesto que cada cual –y sobre todo los políticos hablando de sus oponentes– es muy libre de hacer interpretaciones sesgadas o, directamente, de malinterpretar según sus propios intereses, pero nos vamos a fiar de la palabra de una profeta).

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Señora Marta Gallén: el Plan-E ha financiado las obras que ustedes aprobaron en el Ayuntamiento de Castellón (ese en el que está usted de concejal), así que si no se ha invertido en proyectos de sostenibilidad es porque ustedes no aprobaron proyectos de sostenibilidad. No mire usted el dedo que señala, sino hacia donde señala el dedo, y se dará cuenta que los únicos responsables de que sólo haya un 13% de proyectos de sostenibilidad financiados por el Plan-E han sido ustedes, no quienes les han financiado los proyectos.

Parece que la oposición también tendrá que preguntarle a Marta Gallén, vista su habilidad para tirarse piedras a la cabeza, por los asuntos candentes con los que criticar al Ayuntamiento de Castellón.

Y por cierto, que ya que la señora Marta Gallén ha nombrado (para criticarlo, por supuesto) el Plan-E, no estaría de más repasar, de todas las obras que hay en marcha en Castellón, cuáles están siendo financiadas por el Ayuntamiento de Castellón o por la Generalitat Valenciana; haciendo un recuento muy por encima, a mí me sale un cero patatero (por no financiar, ni tan siquiera están financiándose los dichosos maceteros), así que, señora Marta Gallén, a ver si algún día les podemos criticar a ustedes por lo mismo que critican ustedes a los demás.

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Por si no sabe de lo que le estoy hablando, señora Marta Gallén, aquí puede comprobar qué obras de su Ayuntamiento están financiadas por el Plan-E que a usted tanto le gusta criticar: 31 obras y casi 31 millones de euros. Es decir, todas las obras que están ustedes haciendo hoy en su ciudad sin que al Ayuntamiento le haya costado ni un solo euro; así que si no le gusta de dónde viene el dinero, no haberlo pedido.

Qué nivel, Maribel.

martes, 22 de septiembre de 2009

Sr. Javier Moliner, la Wikipedia no es eso

La Wikipedia (la Enciclopedia Libre) tiene unas normas para evitar que la información que contiene sea sesgada o interesada; en lo referente a las biografías de personas vivas, sus normas especifican:

Fuentes confiables

El material sobre personas vivas debe verificar cuidadosamente las fuentes de su información. Sin fuentes terciarias confiables, una biografía podría violar las políticas de Verificabilidad y de que Wikipedia no es una fuente primaria, y podría motivar juicios por difamación.

El material que únicamente puede encontrarse en fuentes cuestionables o de valor dudoso debe usarse con cuidado, y si es reprobatorio no utilizarse en absoluto, ni como fuentes ni como enlaces externos.

El pasado 31 de Julio, una usuaria llamada Chaculu introdujo la biografía de Javier Moliner Gargallo en la Wikipedia; pocos días después (el 18 de Agosto), uno de los numerosos revisores (bibliotecarios) de los artículos introducidos en Wikipedia advertía que la entrada parecía ser una autopromoción o contenido publicitario, instando a la usuaria Chaculu a añadir argumentos y referencias si no quería ver suprimida su contribución a la Enciclopedia Libre.

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Tras varios intercambios entre la usuaria (ofendidísima porque no entendía ni lo que es la autopromoción ni lo que son las referencias externas, además de dárselas de entendida porque había modificado ya la impresionante cifra de ¡¡¡10!!! artículos en la Wikipedia) y varios bibliotecarios, se cambió el aviso de autopromoción por el de referencias externas (que se mantiene a día de hoy).

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Pues bien, como Chaculu no es un nombre de usuario demasiado común e Internet deja mucho margen para seguir el rastro de usuarios poco dados a mantener su privacidad, basta una búsqueda en Google para descubrir que una tal Ana (de Castellón) buscaba una piragua biplaza en Agosto de 2005, dejando un teléfono de contacto (para más INRI, del Ayuntamiento de Castellón) y un correo electrónico: chaculu@yahoo.es.

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Alguien podría decir que no tienen por qué ser la misma persona. Cierto, no tienen por qué serlo, aunque el nombre de usuario sea extremadamente particular. Sigamos investigando.

El mes siguiente (en septiembre de 2005), una tal Laura A. (de la Comunidad Valenciana) pregunta en Internatura dónde puede conseguir árboles de Nim para jardín; el correo electrónico de contacto: chaculu@mixmail.com. Sin duda dos aficiones muy particulares las que tienen las usuarias con el sobrenombre de Chaculu.

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Tenemos, de momento, dos aficiones poco habituales, tres usuarias con el mismo sobrenombre, dos nombres de mujer (Laura A. y Ana CS) y dos ubicaciones geográficas (Comunidad Valenciana y Castellón), además de saber que una de esas tres usuarias conoce perfectamente la vida (o, mejor, el currículo) de Javier Moliner Gargallo.

Con estos datos obtenidos de Internet podemos lanzarnos ya a la búsqueda de datos más concretos; y las redes sociales, como por ejemplo Facebook, son el medio perfecto para obtenerlos. Si buscamos en esa red social esas dos direcciones de correo electrónico nos encontraremos con dos mujeres, con nombres diferentes y un mismo apellido: Ana Rosa Sanfeliu y Laura A. Sanfeliu.

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De esos dos resultados, una simple búsqueda en Google nos lleva a confirmar que ambas son hermanas y a descartar a una de ellas (Laura de los Ángeles, que figura como cargo en una empresa del sector veterinario) por una simple razón de proximidad laboral e institucional: Ana Rosa Sanfeliu Edo es Coordinadora de Comunicación del Ayuntamiento de Castellón.

Consultando la Relación de Puestos de Trabajo de 2009 publicada por el propio Ayuntamiento de Castellón, observamos que el cargo de Coordinadora de Comunicación conlleva un salario de nada más y nada menos que 42.481,96 € (más de 3.500 € al mes); un importe que debería servir para que su titular, al menos, se leyese las normas de los sitios donde escribe.

Habituados como están en el Ayuntamiento de Castellón a pasar por encima (o al menos a intentarlo) hasta de las Sentencias del Tribunal Supremo, es normal que no atiendan a normas que no han dictado ellos mismos y que no entiendan cómo puede haber quien ose a llevarles la contraria.

Sr. Javier Moliner, dígale a su Coordinadora de Comunicación que la Wikipedia tiene normas que deben cumplir quienes quieran colaborar; no espere usted a ser vilmente suprimido de la Wikipedia por la malsana costumbre de la señora Sanfeliu de no admitir ser corregida.

No hay de qué.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Cómprate un garaje, idiota

Castellón de la Plana, una de las ciudades españolas más caóticas en cuanto al tráfico (la sincronización en los semáforos de una misma calle es algo completamente desconocido para los conductores locales), no tenía excesivos problemas de aparcamiento (los tenía, como cualquier otra ciudad, pero a niveles mucho más aceptables que muchas otras ciudades).

Pero primero llegó la peatonalización del centro; una peatonalización que no es tal, puesto que lo único que se ha hecho es instalar unos bolardos retráctiles para que sólo puedan pasar algunos vehículos (es decir, que si vas por la calle, peatón imprudente, te subes a la acera o te atropellan igual). Eso sí, las aceras son inmensas (para que los comercios vean pasar a más gente por delante) y los aparcamientos que antes existían ahora ya no existen.

Después llegó la zona azul (la ORA), adyacente (en un principio) a esas calles peatonalizadas. Aquí sí puedes aparcar (previo pago, por supuesto: la calle es suya), pero no si trabajas o vives dentro de la zona azul (a no ser que trabajes una hora al día o que te acuerdes, entre lavadora y lavadora, de bajar a meterle moneditas –si es que llevas suelto, porque no dan cambio– a la maquinita).

Pero parece ser, respecto a la ORA, que con las calles adyacentes no se recauda suficiente; y como los promotores inmobiliarios y los constructores han dejado de financiar a los asesores de alcaldes, concejales y diputados, ahora nos tocará a los conductores pagar a las decenas de chupópteros de la exigua administración local castellonense. Así que, amigo conductor, tocará pagar también en las calles adyacentes a la ORA (serán las calles adyacentes a las calles adyacentes al centro peatonalizado); es decir: que la calle será aun más suya (de ellos, no de usted, amigo conductor) que antes.

«No problemo», que diría Terminator: se aparca un poco más lejos del centro y así no hay que pagar el impuesto revolucionario (lo digo por las revoluciones de los motores de los coches, no porque apoderarse de las calles por orden del Alcalde sea algo revolucionario). Y si llevas la compra de la semana en el maletero, pues te dejas el coche con el aire acondicionado a toda leche, que para eso ha bajado la gasolina, y ya lo aparcarás más cerca de casa después de las 20:00 (más cerca del trabajo no lo vas a poder aparcar nunca, a no ser que trabajes por la noche); y si el coche no tiene aire acondicionado, te compras otro, que para eso son las ayudas del Consell (esas que ya se han acabado: haberlo pensado antes).

Y no voy a hablar de las obras que tienen levantadas dos tercios de las calles de Castellón (dos calles levantadas, una para aparcar, dos calles levantadas…), porque eso es temporal.

Pero de lo que sí voy a hablar es de lo último que se le ha ocurrido a nuestro Alcalde para quitar (permanentemente) sitios de aparcamiento (además de obligarte a contratar un seguro a todo riesgo para tu coche); y todo porque se le ocurrió la genial idea, en plena campaña electoral, de prometer 10.000 nuevos árboles a los castellonenses. Claro, que parece que a este señor no le enseñaron que los árboles están en los parques (menos en el Ribalta, pulmón verde de la ciudad en el que, en lugar de plantarse árboles, se plantan catenarias) o en el monte (el pobre debe pensar que lo que se quema todos los años en las peladas montañas que rodean Castellón debe ser leña para las estufas), así que los 10.000 árboles nos los va a plantar (y van a crecer) en el asfalto. ¡Qué bonito! Aunque tampoco se puede esperar mucho más de un señor que intentó colar a la Unión Europea que las rotondas eran zonas verdes.

Pues bueno, a lo que iba. Que resulta que aquellos maceteros de los que tanto se quejaron los vecinos de la zona sur de Castellón de la Plana (sí, sí, aquéllos que tenían una altura de 30 centímetros, que no se veían al aparcar y que estaban causando estragos en los bajos de los coches) son para plantar los 10.000 árboles prometidos. Y claro, 10.000 árboles en medio de una ciudad cuyo casco urbano tiene 10 millones de metros cuadrados (incluyendo las viviendas y otros espacios construidos) suponen un macetero cada 1.000 m², lo que, aproximadamente (restando las manzanas de viviendas construidas) viene a ser un macetero cada 10 m². Alguno me llamará exagerado, pero como vale más una imagen que mil palabras, aquí va una fotografía de las últimas instalaciones de maceteros:

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Son seis los maceteros (sin árboles todavía) que se observan en esta imagen, aunque son muchos más los que no abarca la cámara; dada la ubicación de esta fotografía (justo al lado de la sede local del PSOE de Castellón), podríamos pensar que se trata de joderles los bajos a la oposición, pero es que en las calles adyacentes encontramos el mismo panorama:

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Observen que, si bien en la anterior imagen vemos los maceteros custodiando entradas de parkings o zonas para minusválidos, en esta última fotografía (tomada frente a la sede provincial del Instituto Nacional de Estadística) vemos que las ubicaciones elegidas han sido, básicamente, las que les han salido de los huevos, que para eso son los que mandan. Eso sí, tanto unos maceteros como los otros quitan plazas de aparcamiento en la calle y joden los bajos de los coches.

Resumiendo: que si no te quieres comprar una casa, al menos te compras un garaje. Y si no, el coche a todo riesgo y a disfrutar de las turísticas calles de Castellón mientras encuentras un aparcamiento. Todos salen ganando: LUBASA (porque en Castellón sólo construye parkings Luis Batalla), las compañías de seguros, el Ayuntamiento, los fabricantes de coches, las gasolineras… Bueno, todos… menos tú.

martes, 8 de septiembre de 2009

Edvard Kozusnik, el político mentiroso

Blog Europa, a tiro de blog

Estrena hoy El Mundo una nueva bitácora bajo el sugerente título de «Europa, a tiro de Blog»; su autor, un europarlamentario checo del partido liberal ODS (integrado en Reformadores y Conservadores Europeos) llamado Edvard Kozusnik, ha pegado hoy el primer tiro en un artículo titulado «¿Felipe González como presidente europeo? NO», y el estruendo de la culata le va a resonar durante mucho tiempo.

Para argumentar ese no tan rotundo ha escrito nuestro simpático, cercano y mentiroso político checo:

«La última vez, escuché a Felipe González, en París, cuando intervino en la conferencia de presidentes del Parlamento de la UE. El orden del día lo pueden encontrar en formato PDF en la web ipex.eu.

Su intervención fue extremadamente larga y me permito decir que fue ultraizquierdista. Los comunistas, aquí en mi país le aplaudirían. Yo viví en carne propia una dictadura no democrática izquierdista.

Escuché lemas del tipo: "Los imperialistas quieren tener el dominio del mundo", "los chicos ruines de Wallstreet roban a la clase trabajadora", "es necesario establecer la igualdad y la solidaridad".

Cuando González estuvo en París impartiendo la conferencia, escuché allí todo lo que ya había oído hace 20 años».

La conferencia a la que se refiere nuestro político mentiroso es la que dio Felipe González, como Presidente del Grupo de Reflexión sobre el Futuro de Europa, en la Asamblea Nacional francesa el 28 de Febrero de 2009.

Muy hábilmente, nuestro simpático, cercano y mentiroso Edvard nos enlaza con un documento en PDF en el que se puede observar que, efectivamente, Felipe González intervino aquel día en aquella conferencia; es un plus de credibilidad a sus afirmaciones sobre lo que oyó aquel día.

Sin embargo, extrañado por esas frases (al menos las dos primeras) tan mitineras que le atribuye Edvard Kozusnik a Felipe González en un acto institucional, me he puesto a buscar el texto íntegro de la conferencia del ex-presidente español; lo primero que he hecho ha sido preguntarle directamente al autor si podía facilitarnos un enlace para corroborar que las frases (los lemas, según nuestro simpático, cercano y mentiroso Edvard) entrecomilladas estaban bien traducidas. Sin embargo, la bitácora está moderada, y visto que el mensaje tardaba en aparecer me he puesto a buscar por mi cuenta.

Y, como no podía ser de otra forma, si estaba en Internet el orden del día de aquella conferencia, también lo estaba el texto íntegro; y no vayan ustedes a pensar que estaban muy lejos el uno del otro, no: estaban en la misma página.

Le hubiese costado bien poco a nuestro simpático, cercano y mentiroso liberal enlazar al documento correcto (este), pero claro, eso significaba destaparse como un mentiroso demasiado pronto: Felipe González no dice ninguna (ni tan siquiera la última) de las tres frases. No cita a Wall Street, no habla de ningún imperialismo y cuando habla de la solidaridad no lo hace en los mismo términos que los utilizados por nuestro simpático, cercano y mentiroso político conservador.

Si lo que pretendía El Mundo era acercar la política europea al ciudadano, el tiro le ha salido por la culata, la elección del transmisor ha sido la peor que podían haber elegido y el resultado final va a ser, como no lo remedien pronto, justo el contrario.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Viva el trabajo improductivo

Tengo la suerte (porque es toda una experiencia) o la desgracia (porque mi trabajo pende de un quítame allá una refinanciación) de estar trabajando en una burbuja (la inmobiliaria) que estalló ya hace unos meses. Lo cierto es que, tras muchos meses con una corbata que no era de tela, sino de testosterona, el futuro no parece ahora tan negro como unas semanas atrás (sigue siendo gris oscuro, muy oscuro, pero cualquier mejora en la situación es equiparable a casi un milagro).

Como currito de todo un poco que soy, empecé a acordarme de los familiares de muchos funcionarios de nuestra querida y temida Agencia Tributaria cuando empezaron a caer por la oficina, casi todas las semanas, notificaciones sobre comprobaciones de IVA, comprobaciones del Impuesto sobre Sociedades, inspecciones de libros contables y cuentas anuales… Hasta hemos tenido el placer de recibir la visita (en dos ocasiones ya) de dos inspectores.

Habituado como estaba a contabilizar facturas, a digitalizar escrituras de compraventas o de préstamos hipotecarios, a actualizar la página web de la empresa o a interconectar las distintas bases de datos para integrar los documentos esparcidos por cada ordenador de la oficina (y también a presentar todos los impuestos y trámites –cada vez más– que nos exigían las múltiples Administraciones Públicas para cumplir con la consabida legalidad vigente –cada vez menos vigente y más cambiante–), es decir, habituado como estaba a realizar trabajos productivos, la dedicación casi completa a los requerimientos de Hacienda me produjo cierta inquietud en cuanto a mi futuro laboral: en un sector con una necesidad acuciante de trabajos productivos (puesto que si no hay ingresos –y en el sector inmobiliario hay ahora muy pocos ingresos–, no hay trabajo), un trabajador dedicado exclusivamente a trabajos improductivos tiene muy poco futuro.

Pero hete aquí que aquella preocupación ha ido desapareciendo poco a poco y estoy hasta por escribirles una carta de agradecimiento a los funcionarios de Hacienda, porque tanto es el trabajo que nos han dado (y que nos siguen dando, no vayan ustedes a creer: tengo sobre mi mesa tres nuevas comprobaciones de IVA para los próximos días) que se ha acabado provocando una necesidad ineludible e inescrutable en las empresas del sector inmobiliario: un trabajador dedicado exclusivamente a aportar toda la documentación requerida por la Agencia Tributaria. En este caso, un servidor.

Así pues, que viva el trabajo improductivo.

lunes, 31 de agosto de 2009

Vuelve “El Estatut”

Durante todo el proceso de aprobación del nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña critiqué, siempre que tuve ocasión, a todos aquellos alarmistas (nacionalistas españolistas o anticatalanistas) a los que les salía el tan manido por aquellas fechas «España se rompe» cada vez que aparecía en público o se citaba a algún político catalán; la razón de mis críticas era muy simple: el Tribunal Constitucional debía pronunciarse acerca de la constitucionalidad o no del texto que saliese definitivamente aprobado. Y teniendo en cuenta que uno (si no el principal) de los grandilocuentes argumentos de esos nacionalistas era definir al nuevo Estatut como una reforma encubierta de la Constitución (que no es otra cosa que nuestra norma básica de convivencia social y política), bastaba con confiar en las instituciones de las que nos hemos dotado (y el Tribunal Constitucional, tal y como especifica la propia Constitución, es una de ellas) para dejar de sembrar semillas de odio hacia una parte concreta de esta España que nos ha tocado vivir.

Curiosamente, la desconfianza (o la simple negación de su autoridad) hacia las instituciones democráticas, como el Tribunal Constitucional, han sido uno de los signos de identidad preferidos (y distintivos) de los movimientos antisistema; era completamente absurdo (además de argumentalmente inconsistente) declararse constitucionalista (defensor de la Constitución tal y como está redactada) y negar sistemáticamente a su vez la autoridad de las instituciones reconocidas en la propia Constitución.

Si algo ha distinguido al nacionalismo catalán durante la vigencia de nuestra Constitución ha sido ejercer de vanguardia en la implementación de nuevas formas de convivencia dentro del marco constitucional común (sé que muchos no aceptarán las pretensiones nacionalistas como nuevas formas de convivencia, y mucho menos dentro del marco constitucional, pero entiendo que proponer reformas legales, a través de las instituciones democráticas –y no a través de métodos violentos, como ocurre con otros nacionalismos–, es justamente eso); sin embargo, en estos momentos, en los que se aproxima la decisión final del Tribunal Constitucional acerca de la constitucionalidad o no del nuevo Estatut, nos estamos encontrando ante la antítesis de ese nacionalismo y, lo que es más incomprensible si cabe, ante la equiparación argumental del rancio nacionalismo españolista con el más avanzado (si es que a algunas ideas nacionalistas se les puede aplicar este adjetivo) ideario del nacionalismo catalanista.

Esos llamamientos a la desautorización de las instituciones democráticas (y el Tribunal Constitucional lo es), mediante manifestaciones, medidas de presión preventivas o incluso mediante la negación de la autoridad (y, por lo tanto, la negación sistemática de todas sus decisiones) de ese Tribunal, ante la posibilidad de una determinación adversa sobre la constitucionalidad de algunos aspectos del nuevo Estatut, no hacen sino servir de justificación (hasta cierto punto) a aquel rancio nacionalismo españolista que tanto critiqué unos meses atrás.

Esta radicalización mutua de posturas entre nacionalismos (ambos situados actualmente, tal y como han demostrado unos y otros, fuera del sistema democrático) no hacen más que desviar la atención sobre determinados aspectos (sean o no constitucionales) introducidos en el nuevo Estatut que merecerían una sana y pausada valoración por parte de quienes integramos esta España de la variedad de la que muchos (intuyo que, en mayor o menor medida, la mayoría) nos sentimos orgullosos; hablo de tres de los temas más polémicos introducidos por el nuevo Estatut: la nación, las lenguas oficiales y la soberanía.

La soberanía

Aunque de forma indirecta (por haber sido uno de los argumentos utilizados, erróneamente, para demostrar una supuesta constitucionalidad del Estatut que no es tal), el referéndum por el cual se aprobó, en el ámbito territorial de Cataluña, el texto definitivo del nuevo Estatut podría establecer un nuevo frente de discusión sobre el alcance de esos procesos electorales en el caso de los Estatutos de Autonomía (no sólo en el caso catalán).

La soberanía reside, según la Constitución, en el pueblo español en su conjunto, y no sólo en una parte (más o menos numerosa) del mismo; el referéndum que aprobó el nuevo Estatut (igual que los futuros procesos electorales que sirvan para respaldar en las urnas las modificaciones instroducidas por nuestros políticos a otros estatutos de autonomía) ha sido utilizado, tanto por la Generalitat de Cataluña como por parte de algunos periodistas (como fue el caso de El País en el Editorial del pasado día 25), como una condición con la suficiente entidad como para dar por constitucional todo el texto refrendado por los catalanes en las urnas.

Es obvio que la soberanía de la que habla la Constitución (que corresponde a todos los españoles) no es la misma que la argüida por los defensores del Estatut; el problema, sin embargo, es que sí existe una cierta soberanía en esa aprobación en las urnas del texto estatutario, puesto que ha sido el propio Estado constitucional el que ha habilitado a una parte del pueblo español (en este caso los catalanes, pero en futuros casos también a valencianos o andaluces, cuyo refrendo en las urnas a los futuros textos estatutarios también han sido aprobados y tienen plena vigencia) a tomar decisiones independientemente de las opiniones de sus vecinos (también españoles).

Es la misma soberanía (que podríamos definir como delegada o transferida) que permite a los ciudadanos españoles de una comunidad autónoma elegir a sus propios representantes, o a los españoles de un municipio hacer lo propio, independientemente de la opinión que les merezcan los candidatos o los programas electorales a sus vecinos; esa soberanía delegada o transferida es algo habitual y ejercerla en contra de las opiniones del resto de españoles no se ha planteado nunca como algo inconstitucional.

El procedimiento seguido para aprobar, mediante referéndum, el nuevo Estatut es el mismo que se sigue para celebrar esos procesos electorales delegados que se producen cada cuatro años en las comunidades autónomas y en los municipios españoles; los defensores del nuevo Estatut extrapolan esos procesos y, dado que los resultados que producen no son cuestionados por inconstitucionales, tampoco debería cuestionarse el resultado del referéndum del Estatut.

No obstante, es necesario advertir que las actuaciones de los representantes elegidos en esos procesos electorales con soberanía delegada siguen estando bajo la necesaria supervisión constitucional, pudiendo ser declarados sus actos inconstitucionales aun cuando la soberanía haya recaído en la totalidad del pueblo español (como ocurre con las leyes aprobadas en las Cortes, con miembros elegidos por la totalidad de los españoles y ejerciendo, por lo tanto, la soberanía reconocida por la Constitución).

En el caso del Estatut, cabría una argumentación similar a la utilizada por sus defensores si la soberanía hubiese sido ejercida sin delegación (es el caso de los referéndums que afectan a la totalidad de los españoles, como fue la entrada de España en la OTAN), en cuyo caso la posible inconstitucionalidad del texto aprobado en referéndum difícilmente podría ser defendida por ninguna institución del Estado. No es este el caso del Estatut, por lo que no es defendible su constitucionalidad (aunque sí es más democrático y más participativo que otras opciones) a través de este argumento.

Sin embargo, no hay que olvidar que este tipo de referéndums parciales van a convertirse en algo habitual en las próximas reformas de estatutos de autonomía y que la actual regulación electoral en materia de referéndums o de consultas populares habilitan al Estado para autorizar o, en el caso de que se pretendan votar aspectos que no pueden ser decididos por una parte de los españoles, denegar este tipo de procesos electorales; el problema surge, en estos casos, desde el momento en que el Estado (representando a todos los españoles) da su autorización, puesto que esa autorización da plena legitimidad, ante el resto de españoles que no votan, a los resultados obtenidos en cada uno de esos referéndums.

Parece que se hace necesario determinar qué aspectos de los referéndums que han de aprobar los futuros estatutos de autonomía quedan dentro del ejercicio de esa soberanía delegada o transferida y qué aspectos requerirían de una consulta conjunta a la soberanía constitucional, que sólo puede ser ejercida por todos los españoles, y no a través de la suma de partes individuales o en procesos electorales sin relación directa entre ellos.

Las lenguas oficiales

Que todos los españoles tenemos el deber de conocer la lengua común (el español o castellano) queda meridianamente claro en la propia Constitución. Sin embargo, además de la lengua común (que es oficial en toda España) existen otras lenguas (que también son oficiales) cuyo estatus constitucional queda deliberadamente diluido entre referencias a la oficialidad y a su defensa y preservación por parte del Estado.

Que en Cataluña, en la Comunidad Valenciana y en Mallorca (con diferentes estatutos de autonomía) el catalán y el castellano tienen el mismo estatus lo reconoce la propia Constitución, sin ningún tipo de restricción hacia una o hacia otra: ambas son oficiales (igual de oficiales); nada más dice la Constitución sobre el estatus de las distintas lenguas existentes en España, delegando en los estatutos de autonomía la regulación específica de cada una de ellas.

Algunos parecen entender que las lenguas españolas distintas al castellano son una manifestación más del folclore popular y autóctono de algunas comunidades autónomas, como si se tratara de un baile tradicional más o de una costumbre digna, como mucho, de algún estudio antropológico. Es obvio que bajo esa perspectiva es una ofensa a las libertades individuales obligar a alguien a aprender a bailar una jota o a saber lanzar cabras desde un campanario.

El problema es que una lengua o un idioma es, ni más ni menos, que el medio de comunicación utilizado por las personas para expresarse ante sus conciudadanos; y hay más de 19 millones de españoles que conviven con dos lenguas oficiales. Podría entenderse que se considerase un atentado contra las libertades individuales de los otros 27 millones de españoles obligarles a conocer al menos dos de las lenguas oficiales existentes en España; lo que es más complicado de explicar es que 19 millones de españoles tengan dos lenguas oficiales y sólo estén obligados a conocer una de ellas (el castellano), por muy mayoritaria (el chino también lo es respecto al castellano) o muy común a todos los españoles (que sea común no quiere decir que sea la única) que sea.

La utilización torticera, manipuladora y demagógica de los casos puntuales de radicalismo lingüístico (como quienes se niegan a rotular su negocio en catalán y aparecen en la prensa madrileña como víctimas de una persecución lingüística del castellano, o como quienes su religión les impide respetar a quienes no conocen el euskera y son elevados a los altares por sus sectas particulares) no ayudan lo más mínimo a poner un poco de sentido común a un debate necesario y calmado respecto a las lenguas oficiales españolas. El deber de un catalán de conocer sus dos lenguas oficiales (el catalán y el castellano) no puede ser nunca un atentado contra las libertades individuales de un madrileño, de un vallisoletano o de un cacereño, por mucho que retorzamos los argumentos, puesto que el catalán sigue teniendo la obligación de entender al resto de españoles que no hablan el catalán.

O modificamos la Constitución y eliminamos todas las lenguas oficiales distintas al castellano o empezamos a asumir que España es, oficial y socialmente, plurilingüe y actuamos en consecuencia. Con el nuevo Estatut catalán se ha dado el paso necesario para que ese plurilingüismo sea plenamente reconocido por el Estado; se acaba de esa forma con la interpretación perdonavidas que hasta ahora se tenía de las lenguas oficiales distintas al castellano (algo así como «te dejo que declares oficial el idioma en el que habláis tú y los tuyos, pero nada de equiparar tu extraño idioma con el superior castellano»).

La nación

Este es, sin duda, uno de los aspectos más controvertidos (si no el más controvertido de todos) de los incluidos en el nuevo Estatut.

La frase «Cataluña es una nación» que iniciaba el articulado del nuevo Estatut fue sin duda una provocación innecesaria para un texto que debía ser consensuado posteriormente con las instituciones democráticas de la única nación reconocida en la Constitución; tal vez esa provocación ha sido la que ha arrastrado con posterioridad todo el rechazo a otros aspectos del Estatut que podrían haber sido asumidos, no sin resistencias, por una amplia mayoría de los representantes de los españoles.

No obstante, la puerta abierta por la Constitución al hablar de nacionalidades (no puede entenderse una palabra derivada sin asumir el significado de su raíz, que en este caso es la palabra «nación») no podía cerrarse sin más eliminando cualquier interpretación más amplia de esas nacionalidades, como se hizo en el Estatut; al haber relegado esa interpretación más amplia fuera del articulado del texto definitivamente aprobado se pudo sofocar temporalmente el acalorado debate sobre naciones y nacionalidades, pero el fondo de la cuestión sigue latente.

Esa nación de naciones en la que se hubiese convertido España de haberse aprobado el texto inicial salido del Parlamento catalán tampoco hubiese sido, más allá de los sentimentalismos identitarios, una interpretación muy alejada de lo que realmente es España en la actualidad: un país federalizado, aunque oficialmente no federal.

Los llamamientos a cerrar el desarrollo autonómico (o federalizante) que permite expresamente la Constitución son fruto de la impotencia política para recentralizar un Estado centrífugo por naturaleza; se tiende con demasiada habitualidad a intentar prohibir lo que está permitido porque a algunos les resulta inasumible (porque no son capaces de asumirlo) cambiar la realidad social y política del país (o nación, o Estado) en el que viven.

Igual que el desarrollo autonómico ha sido hasta ahora centrífugo (federalizante) puede volverse centrípeto (centralista) en un futuro, porque la Constitución permite ambas tendencias. Lo que deberían hacer quienes quieren optar por un retorno al centralismo estatal es, en lugar de alarmar con la ruptura de España ignorando que esa supuesta ruptura ha sido votada democráticamente por los españoles, convencernos de que los beneficios de un Estado centralista son superiores a los que nos pueda ofrecer un Estado descentralizado. Ese es el debate, y no otro.

miércoles, 19 de agosto de 2009

El Ayuntamiento de Castellón sí bajará los impuestos un 1,4%

Ya está la Cadena SER criticando otra vez al Partido Popular sin motivo. Ahora resulta que, según dice esta emisora de radio, el Ayuntamiento de Castellón no va a aplicar el IPC del mes de Julio (del –1,4%) para calcular los impuestos de los castellonenses.

Es increíble que la Cadena SER se atreva a contradecir a los principales gobernantes de Castellón, que ya el año pasado afirmaron, por activa y por pasiva, que era el IPC del mes de Julio (que en 2008 fue del 5,3%) el que se tomaba para actualizar los impuestos del año siguiente; si ese IPC (que no lo marca el Ayuntamiento de Castellón, sino Zapatero, como afirmó tan acertadamente el Concejal de Economía el año pasado) fue del 5,3% el año pasado, los impuestos debían subir en ese porcentaje (como así fue).

Debería explicar la Cadena SER en base a qué criterios afirma ahora que el Ayuntamiento de Castellón no va a aplicar este año el IPC de Julio (del –1,4%) para actualizar los impuestos del año que viene, porque tanto el Alcalde (Alberto Fabra) como los más destacados concejales del Ayuntamiento (entre ellos, Javier Moliner y el propio concejal de Economía) confirmaron en innumerables ocasiones que todos los años se calculaban los impuestos de la misma forma.

Y este año va a seguir siendo así. Y decir lo contrario es dudar de la palabra dada por nuestros gobernantes, siempre atentos a las necesidades de sus gobernados y aplicando medidas eficaces contra esta crisis.

Así que, ciudadanos y ciudadanas de Castellón, revisen bien sus impuestos municipales del año que viene (IBI, vehículos, basuras, etc.) y verán cómo la Cadena SER falta a la verdad y el Ayuntamiento de Castellón cumple siempre su palabra. ¿O no?

sábado, 1 de agosto de 2009

La verdad

El reciente asesinato de dos guardias civiles por parte de ETA pone de manifiesto tanto lo fácil que resulta matar como la cobardía de quien hace del asesinato su medio de supervivencia o su principal objetivo en la vida. Pero también ha puesto de manifiesto el absurdo cazurrismo de quienes siguen manteniéndose como abanderados del cada vez más radicalizado y degradado conspiracionismo y la dificultad que cualquier atentado conlleva a la hora de intentar esclarecer los hechos.

Es difícil olvidar todas las absurdas ocurrencias y descaradas manipulaciones de peones negros, luises del pino y pedrojotas varios que a lo largo de más de cinco años nos han podido llegar con mayor o menor intensidad.

Las primeras noticias (y las no tan primeras) sobre el asesinato de los dos guardias civiles me han recordado, en muchos aspectos, las primeras (y no tan primeras) noticias sobre los atentados del 11-M, que a día de hoy son las que aun mantienen viva la llama del conspiracionismo.

Las imágenes de los terroristas del 11-M colocando las mochilas en los trenes o saliendo o entrando de las estaciones deberían haberse hecho públicas; esa ausencia de imágenes grabadas sigue siendo, a fecha de hoy, uno de los mantras de cualquier conspiracionista que se precie. Cualquiera podía saber, desde Abril de 2006 (cuando se hizo público el Auto de Procesamiento), que sólo había cámaras en la Estación de Atocha y que éstas no grababan de forma contínua, sino sólo cuando los responsables de seguridad apretaban el botón de grabación (y en el caso del 11-M lo hicieron tras la primera explosión, cuando los terroristas ya estaban lejos del alcance de aquéllas cámaras).

ETA ha colocado sus explosivos en un cuartel de la Guardia Civil, donde la vigilancia debería ser mucho más amplia que en una estación de trenes cualquiera; sin embargo, en ese cuartel de la Guardia Civil no se han podido tomar imágenes de los terroristas etarras porque no disponía de cámaras dirigidas a las inmediaciones del cuartel. Como ocurrió con el 11-M, cualquier conspiracionista que se precie debería dudar y empezar a buscar la verdadera causa por la cual no se nos quieren mostrar las imágenes de esos etarras; de hecho, de lo primero que debería dudar cualquier peón negro es de la autoría real del atentado de los dos guardias civiles, puesto que nadie puede creerse que un cuartel de la Guardia Civil no disponga de cámaras que hayan grabado a los terroristas colocando las dos bombas lapa. Así se ha mantenido el razonamiento conspiracionista durante más de cinco años y así debería de continuar ante cualquier otra situación de similares (o incluso más escandalosas, como es el caso si tenemos en cuenta la evidente diferencia entre una estación y un cuartel de la Guardia Civil como objetivos terroristas) características.

El pedrojota de turno nos respondería, seguramente ofendido, que el 11-M es muy distinto, puesto que las dudas abarcan a muchos más aspectos de las investigaciones; el problema es que en este atentado de ETA también podría ser así si a algún iluminado se le ocurriese razonar al modo de cualquier peón negro.

El sistema de inicio de las bombas lapa se dijo en un principio que podía ser por control remoto, de forma que los terroristas habrían hecho estallar la bomba lapa que asesinó a los dos guardias civiles cuando los tenían en su campo visual; cualquiera que haya seguido las noticias estos días habrá advertido que esa primera impresión era errónea, aunque tenía cierta base lógica (no estalló ante el primer movimiento del vehículo, sino tras haberlo dejado aparcado y haberlo arrancado de nuevo, por lo que el sistema no podía estar basado, en un principio, en el movimiento del vehículo). De esa hipótesis se ha pasado a la posibilidad de que el sistema contuviera también un temporizador, de forma que los terroristas tuviesen tiempo de salir de la isla, evitando así tener una movilidad extremadamente reducida.

Recordemos que durante las primeras horas del 11-M se barajó la posibilidad de que el explosivo utilizado hubiese sido, en base a la visualización superficial de los daños en los trenes, de tipo militar o Titadyn reforzado (porque el Titadyn del que disponía ETA en 2004 no podía haber causado aquellos daños) con cordón detonante; y recordemos también que aquellas primeras pesquisas (o más bien hipótesis) del 11-M sirvieron (y siguen sirviendo) para que los ocurrentes luises del pino hayan extrapolado aquéllos datos a la participación de fuerzas militares especiales (servicios secretos) o de la propia ETA en aquella masacre.

Extrapolando esas primeras investigaciones del atentado que les ha costado la vida a dos jóvenes guardias civiles a ocurrencias y realidades paralelas (o para lelos) como las de los peones negros, tendríamos la participación de algún terrorista que no tuvo tiempo de salir de la isla; una isla que, recordemos, permaneció completamente cerrada durante varias horas. Si la policía no consigue dar con los terroristas dentro de la isla ya podemos asegurar que la infraestructura de los autores materiales de este atentado debía contar con apoyo logístico al estilo de las películas de James Bond (salida de la isla por su propia vía, por helicóptero, avión privado o lancha, todos ellos indetectables a los radares) o con apoyo interno de los propios investigadores (interesados, por lo que sea, en echarle el muerto a ETA), de forma que ya tenemos la posible participación de servicios secretos o de las recurrentes cloacas del Estado.

Pero estas primeras indagaciones nos permiten llegar a otro paralelismo interesante con el 11-M; al parecer, algunos políticos baleares se hicieron eco de esas investigaciones y mantuvieron durante varias horas (incluso más de un día, como también ocurrió con algunos diarios como el propio El Mundo) que los terroristas no habían podido salir de la isla. Independientemente de lo que la policía consiga avanzar en las investigaciones (sin descartar que pueda llegar a detener, dentro de la propia isla, a algún miembro o colaborador del comando que cometió los atentados), deberíamos preguntarnos qué mando o mandos policiales (o qué agentes malintencionados) mintieron a esos políticos y qué oscuras intenciones tenían para dejarles en evidencia ante la opinión pública; es obvio y de sentido común que el principal beneficiario de ese descrédito político es el partido en la oposición, así que ya nos podemos hacer una idea de para quién trabajan esos mandos policiales tan mentirosos y retorcidos (entiendo que el paralelismo con el 11-M es tan obvio que no será necesario mencionar al político vilmente engañado en aquella ocasión) y en qué acera de las cloacas del Estado están.

A estas alturas, el peón negro de turno ya nos estaría llamando rojiprogre de mierda y cosas por el estilo; pero lo curioso es que aun hay más paralelismos que dejan en evidencia las falaces y fantasiosas ocurrencias conspiracionistas.

Y es que no podemos dejar de hablar de los famosos inhibidores de ondas, aquéllos que imposibilitaban que los terroristas que estaban dentro del piso de Leganés pudiesen realizar llamadas desde móviles a sus familias para despedirse porque iban a volarse por los aires.

Pero ahora resulta que nos hemos enterado, gracias a la inestimable aportación periodística de El Mundo, que ni tan siquiera hay inhibidores de ondas en los cuarteles de la Guardia Civil, y que cuando los hay no los utilizan. Menudo chasco… o menuda ocultación de la verdad del atentado de Calvià.

Cualquier conspiracionista digno de formar parte de ese selecto club de iluminados elegiría la segunda opción (la ocultista), no porque la primera (la real) no sea posible, sino porque con esa opción no hay conspiración y, al parecer, sin conspiración se aburrirían.

Sin duda que la búsqueda de la verdad (o de algo que se aproxime bastante a esa verdad) es una ardua tarea a la que se dedican en cuerpo y alma los investigadores policiales; sin duda también que las hipótesis iniciales pueden resultar erróneas. El trabajo de un investigador es seguir varias pistas y descartar las que no tienen una salida aparentemente viable, y eso es lo que se hizo en el 11-M y lo que se está haciendo en este atentado.

El trabajo de un conspiracionista es elegir las pistas que más se adapten a sus conclusiones preconcebidas, sean o no pistas viables o descartadas por los investigadores profesionales.

La verdad podría encontrarla, por qué no, el conspiracionista (de casualidad, eso sí); pero yo me fío más de que quien la encuentre sea el investigador policial. Es una simple cuestión de métodos.

P.D.: El artículo de El Mundo del que se han extraído las primeras noticias del atentado de Calvià puede leerse aquí.