La Wikipedia (la Enciclopedia Libre) tiene unas normas para evitar que la información que contiene sea sesgada o interesada; en lo referente a las biografías de personas vivas, sus normas especifican:
Fuentes confiables
El material sobre personas vivas debe verificar cuidadosamente las fuentes de su información. Sin fuentes terciarias confiables, una biografía podría violar las políticas de Verificabilidad y de que Wikipedia no es una fuente primaria, y podría motivar juicios por difamación.
El material que únicamente puede encontrarse en fuentes cuestionables o de valor dudoso debe usarse con cuidado, y si es reprobatorio no utilizarse en absoluto, ni como fuentes ni como enlaces externos.
El pasado 31 de Julio, una usuaria llamada Chaculu introdujo la biografía de Javier Moliner Gargallo en la Wikipedia; pocos días después (el 18 de Agosto), uno de los numerosos revisores (bibliotecarios) de los artículos introducidos en Wikipedia advertía que la entrada parecía ser una autopromoción o contenido publicitario, instando a la usuaria Chaculu a añadir argumentos y referencias si no quería ver suprimida su contribución a la Enciclopedia Libre.
Tras varios intercambios entre la usuaria (ofendidísima porque no entendía ni lo que es la autopromoción ni lo que son las referencias externas, además de dárselas de entendida porque había modificado ya la impresionante cifra de ¡¡¡10!!! artículos en la Wikipedia) y varios bibliotecarios, se cambió el aviso de autopromoción por el de referencias externas (que se mantiene a día de hoy).
Pues bien, como Chaculu no es un nombre de usuario demasiado común e Internet deja mucho margen para seguir el rastro de usuarios poco dados a mantener su privacidad, basta una búsqueda en Google para descubrir que una tal Ana (de Castellón) buscaba una piragua biplaza en Agosto de 2005, dejando un teléfono de contacto (para más INRI, del Ayuntamiento de Castellón) y un correo electrónico: chaculu@yahoo.es.
Alguien podría decir que no tienen por qué ser la misma persona. Cierto, no tienen por qué serlo, aunque el nombre de usuario sea extremadamente particular. Sigamos investigando.
El mes siguiente (en septiembre de 2005), una tal Laura A. (de la Comunidad Valenciana) pregunta en Internatura dónde puede conseguir árboles de Nim para jardín; el correo electrónico de contacto: chaculu@mixmail.com. Sin duda dos aficiones muy particulares las que tienen las usuarias con el sobrenombre de Chaculu.
Tenemos, de momento, dos aficiones poco habituales, tres usuarias con el mismo sobrenombre, dos nombres de mujer (Laura A. y Ana CS) y dos ubicaciones geográficas (Comunidad Valenciana y Castellón), además de saber que una de esas tres usuarias conoce perfectamente la vida (o, mejor, el currículo) de Javier Moliner Gargallo.
Con estos datos obtenidos de Internet podemos lanzarnos ya a la búsqueda de datos más concretos; y las redes sociales, como por ejemplo Facebook, son el medio perfecto para obtenerlos. Si buscamos en esa red social esas dos direcciones de correo electrónico nos encontraremos con dos mujeres, con nombres diferentes y un mismo apellido: Ana Rosa Sanfeliu y Laura A. Sanfeliu.
De esos dos resultados, una simple búsqueda en Google nos lleva a confirmar que ambas son hermanas y a descartar a una de ellas (Laura de los Ángeles, que figura como cargo en una empresa del sector veterinario) por una simple razón de proximidad laboral e institucional: Ana Rosa Sanfeliu Edo es Coordinadora de Comunicación del Ayuntamiento de Castellón.
Consultando la Relación de Puestos de Trabajo de 2009 publicada por el propio Ayuntamiento de Castellón, observamos que el cargo de Coordinadora de Comunicación conlleva un salario de nada más y nada menos que 42.481,96 € (más de 3.500 € al mes); un importe que debería servir para que su titular, al menos, se leyese las normas de los sitios donde escribe.
Habituados como están en el Ayuntamiento de Castellón a pasar por encima (o al menos a intentarlo) hasta de las Sentencias del Tribunal Supremo, es normal que no atiendan a normas que no han dictado ellos mismos y que no entiendan cómo puede haber quien ose a llevarles la contraria.
Sr. Javier Moliner, dígale a su Coordinadora de Comunicación que la Wikipedia tiene normas que deben cumplir quienes quieran colaborar; no espere usted a ser vilmente suprimido de la Wikipedia por la malsana costumbre de la señora Sanfeliu de no admitir ser corregida.
No hay de qué.